martes, 18 de enero de 2011

Perla Doom Stoner Fest



La Doom & Stoner Community estamos hermanados con el templo rockero de Barcelona, La Perla Rock'n Roll BAR, así que hemos decidido celebrar nuestro tercer y octavo aniversario respectivamente, montando un festi en la Rocksound de Barcelona.

Será el Sábado 19 de Febrero a partir de las 21h y los encargados de hacer mover al personal serán "Fungus" que vienen desde Madrid, "Liquid Machine" que se reunen exclusivamente para este bolo, los grasientos "Tort" y los stoners "Howler Toad". Podéis escuchar las bandas pinchando encima del nombre.

Estáis todos invitados

chiNO

domingo, 16 de enero de 2011

Mejores discos del 2010

Como ya es tradición en nuestro foro, a principios de año hacemos las votaciones para elegir los mejores discos del año que dejamos. La última vez se votaron nacionales e internacionales juntos, y la cosa no acabó de convencer a muchos foreros, así que este año lo hemos hecho en dos categorias. Electric Wizard con su "Blak Masses" es claro ganador en internacional, y lucha muy igualada para decidir el nacional que al final se llevan los barceloneses Warchetype y su "Ancestral Cult of Divinity". Agradecer desde aquí a todos los que han votado y especialmente a Polvaredo, que ha sido el que ha llevado todo el curro.

Aquí os dejamos el resultado de los votos:

INTERNACIONAL

1-Electric Wizard - Black Masses

2-Ramesses - Take the Curse

3-Ghost - Opus Eponymous

______________

4-Hooded Menace - Never Cross The Dead

5-Immolation - Majesty and Decay

6-Acid Witch - Stoned

7-The Sword - Warp Rides

8-Cough - Ritual Abuse

9-Samsara Blues Experiment - Long Distance Trip

10- Dopefight - Buds


NACIONAL


1-Warchetype - Ancestral Cult of Divinity


2-Horn of Rhino - Weight of Coronation



3-The Soulbraker Company - Itaca


______________

4-Lords of Bukkake - Desorden y Rencor

5-Cuzo - Otros Mundos

6-Dishammer - Under the Sign of the D-Beat Mark

7-Memest - Lucky Dead Man

8-Toundra - II

9-Domo - Domo

10-Körgull the Exterminator - War of the Voivodes


chiNO


domingo, 12 de diciembre de 2010

Woven Hand + Seven Seas Duet

Barcelona, La[2] 10/12/10
"Instruments with teeth"

Los que pululábamos alrededor de La 2 poco podíamos imaginar que aquel hombre gordinflón con camiseta de Green Day fuera nada menos que Loukas Metaxas, el escogido por David Eugene como telonero en su gira europea. Después de esperar un rato ante un escenario atiborrado de instrumentos de lo más raros, salió el griego acompañado por otro señor de pelo largo, lo que lo convertía en Seven Seas Duet, un formato diferente a lo anunciado. Loukas aclaró divertido "No soy el Sevilla", pues el parecido era más que evidente, y presentó ante una sala medio vacía su propuesta, un compendio de música tradicional de distintos países con un nexo común: el mar como telón de fondo. Loukas al cargo de la percusión y 'el otro', que no fue debidamente presentado (y al que me podría referir como el Serrat helénico), dedicado a los instrumentos de cuerda, empezaron su repertorio folkie, más oscuro que festivo a pesar de los apuntes de Loukas refiriéndose al estado etílico de los que habitualmente performan su música. Sólo un tema pudieron tocar sin problemas, pues durante la segunda canción 'el Serrat' se vio con problemas con el micrófono (tuvo que salir el mismísimo DEE a echar una mano). Hicieron un intento de continuar, pero por alguna razón decidieron abortar el concierto y, sin mediar palabra, se levantaron y recogieron sus instrumentos ante la atónita mirada del público. Pasado un buen rato con el escenario vacío nos quedó claro que no tenían intención de volver, cosa que nos dejó bastante intrigados.

Mientras nos preguntábamos si los griegos saldrían o no, la sala se iba llenando de un público variopinto, algo normal tratándose de una propuesta tan inclasificable como la de Wovenhand. Y es que la música de los de Denver trasciende las etiquetas y apela a un público de lo más diverso, siendo capaz de reunir a viejos rockeros con jovenzuelos atraídos por los tintes góticos que riegan sus canciones. En esta ocasión venían para presentar su último disco "The Threshing Floor", que en un principio no fue muy aplaudido por sus fans. Su anterior disco, "Ten Stones", ya fue recibido con escepticismo, pues sus temas contundentes y eléctricos resultaban un cambio considerable respecto a sus trabajos anteriores. "The Threshing Floor" era la vuelta al lado más folk, introduciendo cierto toque tribal y sonidos que remiten en ocasiones al este de Europa (tal vez por eso la elección de los teloneros). El poco entusiasmo general despertado por el disco se notaba en el recelo de algunos, aunque aquél que se pone delante de Wovenhand sabe perfectamente que en directo hacen magia con sus temas, transformándolas siempre en algo distinto a lo grabado en estudio, ofreciendo un resultado inesperado.

Tras una espera que a los fans nos resultó eterna aparecieron con la discreción de la que suelen hacer gala, ocupando sus posiciones sin dirigirse al público. Notamos la ausencia del otro guitarrista, y la presencia de un nuevo miembro tras lo que se intuía como un teclado (tapado con telas coloridas) y un arsenal de instrumentos variados. Prescindiendo de presentaciones, el bajo atronador de Pascal dio las primeras notas de "Heart and Soul", una sorprendente versión de Joy Division bastante fiel a la original, aunque menos cavernosa y más visceral que la de los de Manchester. El homenaje a Curtis y cía dio paso al repertorio propio de la banda, encabezado por "Sinking Hands", tema que abre el último disco. En la parte posterior del escenario, en las sombras y tapado por el teclista pudimos ver a un chaval, mezcla entre David Eugene y Nick Royale, que iba cantando los temas mientras repasaba las letras en un montón de papeles arrugados. Este pseudokaraoke nos remitía a lo leído anteriormente sobre la condición en la que se encontraba la voz de David en otras ciudades, y nos hacía temer lo peor, aunque pasados unos temas una se preguntaba si realmente era necesario, ya que DEE parecía totalmente recuperado. Entre cánticos chamánicos y casi fantasmales y ojos en blanco, siguieron la fantástica "Threshing Floor", "A Holy Measure", "Raise Her Hands", con ramalazos indios, y la típicamente wovenhandiana "His Rest", que sonaron algo más enérgicas que en disco. En este punto dejaron aparcado el último disco y dieron marcha atrás, recuperando "Kingdom of Ice", y para ello contaron con el apoyo de Loukas a la percusión. Parece que "Ten Stones" queda relegado a este tema, ya que no sonó ningún otro corte del disco. Continuaron con la grandiosa "Speaking Hands", un clásico ya en su repertorio (y una favorita personal), en la que la guitarra de David Eugene sustituye al piano que la introduce en el disco, dándole un toque mucho más rockero y desértico. Del mismo "Consider the Birds" rescataron "Tin Finger", cuya ejecución, intercalando momentos atronadores en un tema originalmente calmado, resulta algo más irregular. Por fin recuperaron la esperadísima "Your Russia", de su primer disco a veces injustamente olvidado. Transformó la canción a su antojo, convirtiéndola en un torbellino frenético de ruido, parando y volviendo a arrancar, saltándose fragmentos del tema original para condensarlo en unos enérgicos estribillos que martillearon el cerebro de la concurrencia. Se fue la banda y reaparecieron los Seven Seas Duet para acompañar a David interpretando "Whistling Girl", una gran sorpresa ya que no aparecía en el setlist. Dejándonos con la piel por el suelo, abandonaron el escenario apareciendo poco después tanto la banda como los griegos, para deleitarnos con "Winter Shaker". La densidad sonora que alcanzaron (con la ayuda del dúo folkie) saturaba en ocasiones, pero no impidió que nos viéramos arrastrados por sus cánticos y sus Hallelujah.

A muchos les parecerá sobreactuación, y puede que en ocasiones abuse de sus tics, pero sin duda no se le puede negar autenticidad a David Eugene. Cualquier otra persona haciendo el mismo número resultaría risible, mientras que el reverendo consigue infundir respeto entre el público, prueba de ello es el silencio que suele reinar durante sus interludios espasmódicos, próximos a la posesión. Habiéndolos visto en varias ocasiones, puede que no fuera su mejor concierto, pero aún así consiguieron desplegar una muestra de energía y buen hacer que deja en bragas a otras propuestas supuestamente más duras y que los sitúa sin duda alguna en uno de los mejores conciertos de este año.

Aïda
(fotos The Desert)

jueves, 11 de noviembre de 2010

Moho - Chotacabra (2008)


Para hablar del buen hacer de Moho no hacen falta muchas excusas. Allá por 2008 nos brindaron con este magnífico Chotacabra, heredero del sonido de sus anteriores trabajos, dando una vuelta de tuerca a su original propuesta. Así que mientras no haya material nuevo, siempre viene bien recordar este ya clásico disco.

En este tercer LP del trío sludgero más internacional del Estado (varias giras europeas, incluyendo su aparición en el cartel del Hellfest francés de 2007...) nos ofrecen introducirnos en su piscina de arenas movedizas y fango particular, para ser golpeados por ese sonido tan directo y grave que les caracteriza. Batería aplastante, bajo distorsionado, guitarra que va del acorde al acople en una eternidad y gruñidos del abismo. Canciones como Demacronch, Gargantor o la instrumental San Mamés dan buena cuenta de ello. Las líneas de bajo y guitarra más stoneras nos plantan delante de la aberrante criatura Chotacabra, canción que da título al redondo. Terror ultramarino, como su nombre indica, sería la perfecta banda sonora de una película de terror de serie B con monstruos hechos de goma. Oscura y densa. Torpedo nos da a entender que el ritmo va a acelerarse... pero error, seguimos con más golpes de sonido lentos y pesados. Con Anciago es inevitable no sentir que el barro ya nos llega al cuello y como vamos a ser engullidos por una canción larga, angustiosa y brutal. Como un agotamiento. Como colofón, nos encontramos con Garage Champion, el tema más rockero, mover el cuello siempre es una buena forma de terminar un disco.

En definitiva, genial trabajo, grabado en directo, con poca edición y mucha improvisación, consiguiendo un sonido que sólo ellos saben sacar, con un satanismo esperpéntico en canciones sin letra, rodeado de graves y porrazos a la batería.

Jorgenius

viernes, 8 de octubre de 2010

The Atomic Bitchwax - s/t (1999)


Abrochense los cinturones y preparense para un viaje cósmico a bordo del "The Atomic Bitchwax", pilotado por los comandantes Chris Kosnik y Ed Mundell, con destino al infinito. Es un viaje sin retorno, ya que la nube de THC y la paranoia triposa en la que nos veremos envueltos no nos dejará volver. Este trayecto no lo haremos solos, pues la psicodelia setentera estará presente en los once pepinazos que componen este álbum debut de la banda de New Jersey.
Difícil destacar un tema sobre otro, ya que todo el trabajo roza el excelente, además todos los cortes se van juntando entre si para que el viaje no decaiga. El momento estelar para servidor, es el de "Crazed Fandango", enganchándo con el tema más macarra del disco, "Hope You Die", y seguido de "Ain't Nobody Gonna Hang Me In My Home", pero si me decís que el vuestro es "Kiss The Sun" junto al tema más lento de todo el trabajo "Gettin' Old" me lo creo, igual que me creeria si los grandiosos Chuch of Misery, me dijeran que este álbum es el que más les ha influenciado a la hora de componer los suyos.
Voz minimalista en todo el disco. El Señor Kosnik la mete en los momentos justos dejando todo el protagonismo a unos riffazos que envidiaría el mismísimo Iommi, en su epoca más drogata. Cambios de ritmo vertijinosos y constantes en cada tema que coquetean con el stoner en el punto justo para que este trabajo sirva para bailarlo, para follar o para disfrutarlo fumándote un buen troncho de White Widow, como está siendo mi caso mientras escribo estas lineas, de ahí que me flipe tanto (espero que lo entendáis). Quizás sea uno de los discos más apropiados para escuchar morado, y con esto lo digo todo, aunque luego no os sorprendáis si después de escuchar "The Formula"os encontráis gritando a pleno pulmón ¡Viva los 70's! ¡Viva los proyectos paralelos de Monster Magnet! ¡Viva el cultivo de interior! y ¡Viva Rosendo, coño!.

chiNO

martes, 5 de octubre de 2010

Quince años sin Kyuss

Quince años de nostalgias, quince años de especulaciones sobre lo que podría ser o mejor dicho, lo que nos gustaría que fuera. Y es que aquel 1995 queda ya demasiado lejos para algunas memorias machacadas por sustancias varias y el consumo prolongado de productos post kyuss.
Para muchos, aquella disolución nunca se llegó a producir, sino más bien fue una pausa demasiado prolongada (pobrecillos). Gracias a ella hemos podido disfrutar de subproductos que en algunos casos pasaron sin pena ni gloria por delante de nuestros oídos.
En los últimos años, las ofertas para una posible reunión de kyuss han llovido de forma ininterrumpida. Se acompañan de una cantidad cada vez más grande de dinero y de propuestas cada vez más serias y elaboradas. Pero sin éxito, al menos de momento. Muchos somos los que aún confiamos en que Homme, Reeder y Bjork puedan llegar algún día a un entendimiento. Ni que decir tiene que García ya mostró su interés por volver.
Lejos quedan ya aquellos años de aburrimiento en el desierto, de tener que superar día a día esas sensaciones de inferioridad que te provocaba el ser consciente de que no eres nada en medio de aquel paisaje con tanto encanto pero a la vez tan desolador.

¿El remedio? Fácil.
Estaba en hallar la manera de poder combatir esa soledad, esos días que nunca acababan en desierto de Palm. Pero sobre todo esas noches. Homme, Bjork, Garcia, Cockrell y Oliveri deciden juntarse durante aquellos momentos de inactividad para poder dar forma a aquellos sentimientos. Y que mejor forma que la música. Las influencias llovían desde el norte de la costa oeste, pero también desde mucho antes con los discos “bucleados” de Sabbath, Zeppelin y una extensa lista de folk sureño, progresivo setentero y psicodelia comunera. De esta manera, se decide formar Katzenjammer (resaca en alemán). Una excusa perfecta para matar el aburrimiento y para poder explayarse reventando amplis en mitad de la nada sin tener que dar cuentas a nadie.


La banda contaba inicialmente entre sus filas con Bjork a la batería, García poniendo voz, Homme y Oliveri a las guitarras (Homme como líder) y Cockrell al bajo. Poco después, Oliveri abandonaría la formación. Al poco tiempo, cambiarían el nombre de la banda por el de Sons Of Kyuss (1989) haciendo honor a su afición a los juegos de rol y aventuras medievales y grabarían un ep homónimo que se publicaría un año después (1990) bajo la producción de Catherine Enny y Ron Krown (Smash! Productions - Black Highway Music).


1. Deadly Kiss
2. Window of Souls
3. King
4. Isolation Desolation
5. Love Has Passed Me By
6. Black Widow
7. Happy Birthday
8. Katzenjammer

Las jam sessions se sucedían cada vez con mayor frecuencia y con mayor afluencia de público. De repente, todos tienen prisa por editar un segundo trabajo y así afianzar su reinado en las noches de fiesta desértica. Vuelven a modificar el nombre, esta vez acortándolo a simplemente Kyuss y la formación cuenta con otro cambio: Cockrell pasa a ser sustituido por Oliveri al bajo, que retorna a la banda. Se publica Wretch (1991).



1. [Beginning of What's About to Happen] Hwy 74
2. Love Has Passed Me By
3. Son of a Bitch
4. Black Widow
5. Katzenjammer
6. Deadly Kiss
7. The Law
8. Isolation
9. I'm Not
10. Big Bikes
11. Stage III

Pero estas prisas no fueron buenas, la producción del disco llevada a cabo nuevamente por Ron Krown y los propios Kyuss resulta ser algo desastrosa y nadie queda contento. A pesar de todo, el éxito fue bastante notable y se empezaron a dar los primeros conciertos en pequeñas salas de la zona aparte de seguir yendo contra el viento en medio del desierto.



Ante la vertiginosa crecida de su popularidad entre el underground californiano, varios peces gordos del sonido desert de dentro y fuera del estado se fijan en ellos como pudieran ser los músicos y productores Mario Lalli (Fatso Jetson, Yawning man, Yawning Sons, Ten East, etc…) y el grandísimo (en todos los sentidos) Chris Goss (Masters Of reality, Queens Of The Stone Age, Soulwax, UNKLE, etc…) A partir de este momento, este último pasaría a producir todos los álbumes de Kyuss hasta su disolución en 1995.
Tan solo un año después de la salida de Wretch, vería la luz uno de los álbumes más importantes dentro de la escena del desert – stoner de la historia: Blues For The Red Sun, título basado en uno de los capítulos del Cosmos de Carl Sagan (1992 Dali Records).



1. Thumb
2. Green Machine
3. Molten Universe
4. 50 Million Year Trip (Downside Up)
5. Thong Song
6. Apothecaries' Weight
7. Caterpillar March
8. Freedom Run
9. 800
10. Writhe
11. Capsized
12. Allen's Wrench
13. Mondo Generator
14. Yeah

Logran de esta manera dar con lo que más adelante se convertiría en lo más destacable de la banda, la originalidad de su sonido. Esto se debe a una producción impecable llevada a cabo por Goss y los propios Kyuss, pero sobre todo a la intervención de técnicos de la talla de Joe Barresi, Mike Bosely, Brian Jenkins y Jeff Sheehan, quienes supieron captar en el estudio la esencia que caracterizaba a la banda en directo. El éxito es aplastante y se graba el primer videoclip.

Poco después de la salida del álbum, para la presentación del mismo, Oliveri vuelve a abondar la banda. Esta vez es sustituido por Scott Reeder, quien tuvo previamente varias ofertas tentadoras para unirse a Kyuss. Debido al gran éxito, son llamados a tocar con grupos de la talla de The obsessed abriendo una de sus giras por Estados Unidos y Metallica haciendo lo propio en Australia. De esta manera también se confirmarían las primeras fechas en Europa.


Tras varias puestas en escena del arsenal en estado puro, se procede a la grabación de lo que sería el tercer álbum de la época Kyuss (1993): Wellcome To Sky Valley. Publicado en 1994 ya bajo el mítico sello Elektra, este trabajo cuenta con dos series de tres temas cada uno y una de cuatro mas una pista oculta, distribuidos así por deseo de la banda de mostrar al público un álbum más progresivo y no solo una clásica lista de temas.
Cuentan con la colaboración de Mario Lalli en alguna guitarra y la inclusión de las voces de Homme y Reeder. El trabajo en la batería se haría a medias entre Bjork y el que sería el nuevo baterista: Alfredo Hernandez. Bjork abandona la banda poco antes del fin de la grabación del álbum para pasar a formar parte de Fu Manchu.


1. Gardenia / Asteroid / Supa Scoopa and Mighty Scoop
2. 100° / Space Cadet / Demon Cleaner
3. Odyssey / Conan Troutman / N.O. / Whitewater
4. Lick Doo

Las críticas aplauden el álbum, llueven las ofertas de bolos y salen nuevamente de gira por Estados Unidos y Europa, sentenciando así la potencia en directo de la banda. Un baño de multitudes que sin embargo, traería consecuencias negativas.
Las distintas personalidades de los componentes y sus creatividades chocan cada vez más y cada uno de ellos ve el futuro de manera diferente. A pesar de ello y siguiendo con el mismo modus operandi, justo un año después de la salida de Wellcome To Sky Valley publicarían su último álbum de estudio: …And The Circus Leaves Town (1995 Elektra Records) incluyendo una versión del tema Catamarán compuesto por Hernandez para Yawning Man.



1. Hurricane
2. One Inch Man
3. Thee Ol' Boozeroony
4. Gloria Lewis
5. Phototropic
6. El Rodeo
7. Jumbo Blimp Jumbo
8. Tangy Zizzle
9. Size Queen
10. Catamaran
11. Spaceship Landing

El álbum contaría con un sinlge bastante potente: One Inch man. Pero aun así la crítica intuye la baja forma de la banda y …And The Circus… no será tan aceptado por esta como lo fueron los álbumes predecesores.


Tres meses después, Homme abandonaría la banda junto con Hernandez para dedicarse a Queens Of The Stone Age con Oliveri al bajo, dando rienda suelta así a sus proyectos más personales y su gran creatividad. Esto llevaría a la disolución total de la banda, abriendo así nuevos caminos para todos sus integrantes.

Polvaredo

lunes, 27 de septiembre de 2010

Winter - Into darkness (1988)


(Future Shock, 1988)

Para el no iniciado doom con todas las de la ley, para el purista death metal lento… sea como sea, WINTER con su único disco y posterior MCD ‘Eternal frost’ se han labrado un más que merecido estatus de culto en el submundo extremo. Quien conozca su propuesta fácilmente la identificará con un single de CELTIC FROST de 45rpm reproducido a 33, el que no haya dado nunca con ninguna de sus grabaciones no acabo de entender qué coño está haciendo con su vida.
Tras una enigmática y premonitoria oscura portada hallamos los tres cuartos de hora más asquerosamente cavernosos que dieron el pistoletazo de salida a la década de los 90, la que nos dio esas primeras e imprescindibles referencias de PARADISE LOST, MY DYING BRIDE, CATHEDRAL… Sin embargo WINTER desde un principio asfaltaron su propio terreno independientemente de todas ellas, al menos por lo que a concepto se refiere. Ya en su libreto proclamaban que no sentían su propuesta estrictamente ligada al thrash y el death, probablemente sintiéndose ajenos a la imaginería cada vez más infantil y poco transgresora de ambos estilos. Su temática apocalíptica, pregonando una era de caos y destrucción teñida de cierto rollo ecologista no fue, aún así, lo único que les dotó de personalidad, y es que si bien los paralelismos con la música de los más arrastradizos HELLHAMMER pudieran ser válidos, su manera de enfocar la composición de los temas acabó siendo otro mundo. Dejémonos de palabrería inútil…

… rrrrrrrrrise!!!!!! Así empieza “Servants of the warsmen”, como si de un “uh!!!!” digno del Warrior se tratara, tras una apoteósica intro conmovedoramente opresiva tal y como reza su propio título, la canción más reconocible de estos neoyorquinos (probablemente por su respectivo videoclip que apareció en no sé qué recopilatorio de Nuclear Blast o bien por la versión de unos simpáticos vagos llamados CUERNO). Una pieza sencilla de cojones, en esencia un rock ‘n roll fumado y ralentizado al máximo exponente, negro como el tizón y con un estribillo destrozacráneos como pocos: “come back dear dreams / tales untold / endless sleep / servant of the warsmen… rise!!!!!!!!!”.
Le sigue “Goden”, tema visionario como pocos, 8 minutazos de la semilla que acabaría germinando en funeral doom tarde o temprano. Y es que cada vez que John Alman repite el título del tema envuelto en un pesado y claustrofóbico manto de repulsiva oscuridad es difícil contener la vejiga. Y por si fuera poco, los muy hijos de puta van y te encadenan a la vorágine de autodestrucción que es “Power and might”, algo mucho más ritualístico, informe y “drónico” que cualquier corte de SUNN O))) que pueda venirte a la cabeza, a la vez empalmando de manera catártica con la canción que más violento me pone del disco (y por ende mi favorita), “Destiny”, con ese d-beat reminiscente a unos mismos HELLHAMMER enfarlopados y muy muy cabreados, destacando sobretodo esa sección lenta introducida por acoples, marca de la casa, la voz de John más monstruosa que nunca, que acabará mutando nuevamente en la parte rápida de rigor y un solo enloquecido. En definitiva, un tema tan bueno que me veo en obligación moral de continuar la reseña a partir de un punto y aparte.

“Eternal frost” empieza con un riff puramente doom, esta vez sí, entendiendo como tal la adoración obsesiva hacia lo más monolítico que pueda haber salido de las mutiladas yemas de Iommi. De nuevo hallamos una pista totalmente llena de matices y medios tiempos que no sé si pasarán a la posteridad pero por lo que a mí respecta ya hace tiempo que me arruinaron parcialmente la vida. Finalmente “Into darkness” da fin al disco de manera caótica y pesadillesca, como no podría ser de otro modo, con uno de los riffs más sencillos y a la vez efectivos de la banda a partir del minuto 0:52 (sí, he mirado el minuto exacto para redactar la reseña). La sucesión de wah’s, ruidera y angustia sonora en general funciona a modo de corona de espinas para esta maravillosa obra maestra de la inmundicia.

Recapitulando: WINTER, formados en NY, año 1988, con una más que recomendable demo (así es, dicha afirmación no se trata de autoparodia por parte del autor), un MCD tremendo que recopila dicha cinta + un temazo del calibre de “Blackwhole” y un experimento ambiental llamado “Manifestations I” y esta pieza imprescindible en toda discografía que se precie, grupo misterioso donde los haya cuyos miembros parecen haber desaparecido por completo, grupo que ni siquiera sus discípulos COFFINS han llegado a igualar pese a recoger magistralmente su fórmula, una de las bandas con las que servidor más se ha identificado a lo largo de su vida. Porque para muchos perdedores el caos sigue siendo nuestro destino, nuestro poder y conocimiento. Y tal y como, de manera harto original, se cerraba “Servant of the warsmen”: “riseeeeeeeeaurghhhhhhhh!!!!!!!”.

Ricard